Ayer tuve que subir a Peralta de la Sal y esperar un rato que aproveché para asomarme a Calasanz desde la carrera de Gabasa. Pero preferí el paisaje de la derecha, con esos amarillos imposibles de la retama entre el verde intenso de los sembrados y el oscuro de las carracas, los olivos y las sabinas.

acua2017-22

 

acuacoche