355Banastás

Banastás. Cillas, Chimillas y Banastás son topónimos que iban ineludiblemente hilvanados en mi infancia. Recuerdo una excursión por la zona, sin avisar a nadie, cuando debía contar con no más de ocho años, junto con otros doce compañeros de clase, y ciertos momentos de congoja al caer en la cuenta de que no sabíamos dónde estábamos… nos bautizamos para remediar el susto como los trece de la fama y acabamos llegando a través de los campos a la ermita de Cillas lo que nos supo realmente a una especie de hazaña.

Se trata de otro de los núcleos de población, Banastás; que por su proximidad a la ciudad, se quedaron sin ese momento de gloria que supuso la aparición de las plumillas en el Heraldo de Aragón.

Leemos en Google maps:

Municipio ubicado en las proximidades de la capital de la provincia junto al río Isuela. Pueblo desolado tras el paso de la Guerra Civil y reconstruido posteriormente. El nuevo núcleo se agrupa en torno a una plaza central porticada, aquí asoma la fachada de la Iglesia parroquial de San Andrés conservándose tan sólo de la etapa anterior el acceso en arco de medio punto. Por lo demás, las viviendas son todas de nueva planta respondiendo a las características propias de la arquitectura popular de la zona.

Por ello hoy viene a esta segunda fase de los Rincones del Alto Aragón, a través de una construcción singular, una especie de  partidero de acequia en el que, por cierto, todavía se conservan algunos recuerdos de ese conflicto que todavía escuece.