Esta serie -que llegó esta semana al número 940-, es la segunda más abundante de las que he ido trazando a lo largo de los años con mis dibujos y pinturas. La primera estuvo constituida por cien aguadas, de formato idéntico al de los originales de la serie publicada en el periódico regional, para participar mi matrimonio con Magda: temas urbanos de Huesca y algunas ermitas y paisajes de la redolada.
La segunda Montesnegros cien pinturas (la mayoría óleo sobre tela o madera) de diferentes proporciones y la tercera Almendros, cien pinturas sobre diversos soportes -sobre todo telas- en la que ya asomaban los formatos de los que iban a ser los cien siguientes que formarían la serie Paisajes Viajados. Al llegar al número cien en esa serie inicié otros cien bajo el epígrafe El parque, el jardín, que no consiguió parar la producción de los Paisajes Viajados a la que acudo sistemáticamente cada vez que piso estudio… las piezas que pueden asignarse a esta serie deben superar los mil quinientos ejemplares de diversos formatos.
Los Rincones del Alto Aragón comenzaron a aparecer en el Heraldo de Aragón un ocho de agosto de 1979 y lo hicieron con una plumilla traza en un formato menor del habitual que un ciudadano se encargó de