Días un poco complicados para el dibujo. Aprovecho para colocar otro de los que no pasarían a engrosar la lista de los rincones, por ser un espacio de la capital, desaparecido lamentablemente del plano ciudadano para dar paso a un mamotreto de edificio que invade además la mitad de la calle de Valentín Carderera. Cuya casa, que asoma por el lateral izquierdo, sufrió igual suerte algún tiempo después. Uno de los entornos ciudadanos que hubiera conservado la dimensión real de la ciudad devorado por la fiebre constructiva de los años setenta del pasado siglo. (Momento a todas luces anodino desde el punto de vista de la arquitectura como arte)
