Mucha de la obra de Martín Coronas Pueyo (Huesca 1865- Zaragoza 1928) sirvió para que otros trabajadores del arte realizaran sus trabajos. Sus bocetos se convirtieron no solo en pinturas que trazaba él mismo, sino en bronces, mosaicos, vidrieras que fueron elaborados por diferente artistas y artesanos contemporáneos del pintor oscense.

El dibujo de San Ignacio enseñando el catecismo a los niños, tinta y aguada sobre papel, de  130 x 217 cm., que forma parte de la Colección Magda Juan, por ejemplo, fue el boceto que sirvió a la afamada fábrica de cerámica De Francisco Valdecabres, en Manises para realizar, en 1921, los dos murales cerámicos que se colocaron en la ermita de la Magdalena, en Azpeitia, con motivo de la remodelación del edificio del hospital afrontado a la pequeña iglesia en el que vivió Ignacio de Loyola.

Los dibujos permanecieron en el coro de la iglesia de los jesuitas en la Santa Casa de Manresa hasta su recuperación en 20o3 para ser expuestos en la sala de la DPH con motivo del 75 aniversario del fallecimiento del pintor. Fueron restaurados en la Escuela Superior de Restauración de Aragón y en la actualidad, el dibujo que forma parte de la colección se encuentra en depósito en la sala del patio del Museo de Dibujo Julio Gavín Castillo de Larrés.