Aguada para un 24 de febrero de 2018
Cuando me da la ventolera previa a la Navidad y dedico parte de mi tiempo a preparar acuarelas sobre soportes reciclados (tarjetas de visita propias y ajenas, tarjetones de invitación a eventos de producción propia o ajena y demás retazos de papelería) lo hago en todos los espacios en los que dispongo de un taller portátil. Y no es raro que alguna de las series se pierda por algún cajón. Es lo que les pasó a estas cinco (aparecidas en el despacho del IEA en el que tengo una mini caja de acuarelas para casos en los que aprieta mucho la necesidad...) con la que termino la serie de atardeceres que se inició una tarde de viernes en la autovía entre Binéfar y Huesca. El









