El sábado tocó Apiés. Acabadas las curvas, en el soto, se abre una vista interesante sobre la sierra. Entre otros enclaves, el Salto de Roldán en la mañana neblinosa.

El sábado tocó Apiés. Acabadas las curvas, en el soto, se abre una vista interesante sobre la sierra. Entre otros enclaves, el Salto de Roldán en la mañana neblinosa.
